historia
Nuestra

¡En línea con los jóvenes!

Nuestros Fundadores
Él prometió vivir su vida entera por el bien de los jóvenes. Ella prometió hacer de su vida un himno de alabanza a Dios y también dedicarse al bien de los jóvenes. El nombre de él era Don Bosco y el de ella María Mazzarello. Don Bosco tenía un amor tan fuerte por los jóvenes y su presencia tenía tal atracción que los jóvenes se aglomeraban detrás de él. Por veinte años sostuvo la idea de que su tarea debía ser sólo para los varones, hasta que María, la Auxiliadora de los Cristianos, le hizo ver en uno de sus sueños que la niñas “también eran sus hijas”. Don Bosco sabía que María proporcionaría una respuesta. Ésta llegó pronto en la persona de María Mazzarello. Su presencia y trabajo con las niñas de su pequeño pueblo, coincidían notablemente con el trabajo que Don Bosco hacía con los varones. Pero más allá del trabajo en sí mismo, Don Bosco quedó profundamente conmovido con el espíritu que motivaba a María Mazzarello. Mientras ambos prosperaban bajo la amorosa mirada del Padre, sus fuerzas se fusionaron en una misión común para formar a los jóvenes como “buenos cristianos y ciudadanos honestos” y así construir un mundo mejor.

Llegada a los Estados Unidos
La primera comunidad de Hermanas en Mornese creó un clima de familia tan fuerte en el amor a Jesús que generó un patrimonio que pronto traspasaría las fronteras del tiempo y el espacio y se extendería por todo el mundo. El 16 de Julio de 1908, las primeras cuatro hermanas salesianas llagaban a los Estados Unidos. En medio de la duras condiciones de vida, las hermanas encontraron su fuerza y valentía en la oración, y en el apoyo de la comunidad. Comenzaron a trabajar con las familias de inmigrantes italianos en busca de almas que catequizar, matrimonios que rectificar y niños para matricular en su proyectada escuela. Dios, quien vela y cuida por sus más pequeños, bendijo su fe, caridad y privaciones. El trabajo se expandió, un gran número de jóvenes llenaron sus días y muchas mujeres jóvenes golpearon a sus puertas en busca de la misma relación profunda con Jesús y el prójimo de la cual las hermanas daban testimonio.


Nuestra vida y misión hoy

Hoy, el clima de familia, tan típico de la herencia salesiana, aún es experimentado por los cientos de jóvenes con los cuales Dios nos bendice. Como nuestras primeras hermanas, nosotras nos fortalecemos con una ardiente vida de oración, una fuerte vida de comunidad y un estilo de vida simple que se vuelca en nuestro apostolado con los jóvenes. Tú puedes encontrar las Hermanas Salesianas entre los jóvenes de una escuela, centros juveniles, campamentos de verano, preparación de líderes, centros catequísticos, centros de retiro, etc.

Si quieres más información comunícate con la
Hermana Antoinette, FMA
655 Belmont Avenue
• Haledon, NJ 07508 (973)790-4408
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